FUNDIDO A NEGRO
El pasado martes, los lectores de elDiario.es nos encontramos entre las páginas de este medio digital con un artículo que, me aventuro a afirmar, nos produjo una fuerte impresión. Se titula Carta desde el más allá y es la despedida del periodista Carlos Hernández, muerto prematuramente a causa de esa enfermedad maldita y omnipresente cuyo nombre nos cuesta incluso pronunciar. Se había ido con 56 años y había dejado escrita una carta para mostrar su afecto a los lectores y hacer constar las que para él eran las bases de su oficio de periodista. Una carta que se publicaría cuando él ya no estuviera aquí. «Me he muerto. ¡Joder!, qué fuerte resulta escribir esto» afirma con distendida jovialidad en el primer párrafo. Qué valiente hay que ser para manejar el humor en circunstancias semejantes. La carta produjo un eco inmediato en las redes sociales. No cabe duda de que este mensaje, que se hizo presente en nuestras pantallas cuando la voz que lo lanzó se había callado para siempre, nos h...




